No es la primera vez que oigo al
alcalde popular de la Vila Joiosa hablar sobre el elemento que debe diferenciar
la oferta turística de nuestro municipio respecto a lo que ofrecen el resto de
municipios costeros de nuestra comarca.
De hecho, recuerdo que el tema
principal que el señor alcalde utilizó en el discurso oficial que dio el pasado
9 de octubre fue precisamente el elemento diferenciador. Por si aún se pregunta el ávido lector cuál
es dicho elemento y el porqué me ha conducido al fin a escribir estas líneas lo
expongo a continuación.
El elemento diferenciador al que
al que se agarra el gobierno popular de Villajoyosa es el patrimonio histórico
del que es poseedor nuestro municipio y el motivo que me lleva a plasmar mi
opinión es la nota de prensa publicada por el PP en el que anuncian que “aprueban el nuevo modelo económico para Villajoyosa
para convertirlo en el eje troncal del programa de gobierno 2015-2019”.
Respecto a utilizar el patrimonio
como elemento para atraer público me parece perfecto, es algo que nadie puede
negar, pero que aprueben el “modelo económico” cuando llevan desde noviembre de
2008, por no decir antes, dando tumbos de un lado para otro sin tener claro qué
quieren ni cómo lo quieren.
Hace ahora 4 años el modelo
económico pasaba por la construcción del Hotel Ones, del que nada más se supo,
y de la regeneración de la playa de la Antoneta para convertirla en una playa
de “arena fina”. En resumen, en 2011, el modelo del Partido Popular pasaba por
el Sol y Playa cuando ya había iniciado el nuevo Vilamuseu y había decenas de
yacimientos sensibles de musealizarse o sacarle rédito.
Da la sensación, al menos a mí me
la da, que el PP de la Vila ha descubierto la pólvora. Busca ahora en el
patrimonio aquello que lleva años denostando. Hace lustros que las alquerías de
la Almisserà yacen cuasi abandonadas con el único ejemplo de mezquita rural del
levante español. Lo mismo ocurre con patrimonio de origen romano como la villa
de Barberes o la que apareciera hace ya años en la calle del Dr. Fleming.
Está claro que no se puede poner
en valor todo el patrimonio que posee nuestra querida ciudad si hay falta de
medios. Por ello, lo que quizá debería haber tenido claro el Partido Popular
desde hace años es precisamente que el futuro de la Vila pasaba por el
patrimonio y que millones gastados en edificios sin uso deberían haber ido
destinados a potenciar y poner en valor
distintos yacimientos.
Lo que peor sabor me deja es que
hace 4 años el PP ya prometió un macrocentro comercial en la Partida Torres y
la dinalización del Atrium de lo cual solo cabría esperar que el anuncio del “modelo
económico” no es más que palabras en papel mojado como ya ha pasado otras
veces. Porque insisto, después de 6 años de gestión sin un modelo claro,
difícil es que hayan dado con él justo a 2 meses para las elecciones municipales.